HOME

NEWS
FOTOS
CONTACTO

ccc
  La subscripción  es gratuita. Si desea recibir información rellene el formulario. Click 

Archivo newsletter


ccc Supporting Association


 

.

Egipto: “En busca de la trufa del desierto” - FOTO

Un experto apunta el cultivo de las trufas de desierto (Terfezia claveryi) como alternativa agrícola para el desarrollo rural en el sur de España.

La trufa de desierto crece en zonas áridas alrededor del Mediterráneo, especialmente a lo largo de las costas del Norte de África, desde Marrueco hasta Egipto, en España se encuentra fundamentalmente en Andalucía y en Extremadura; en Marueco la llaman terfez (nombre probablemente de origen latín) mientras en Egipto los Beduinos del desierto oriental la llaman terfas. Theoprastus, un pupilo de Aristóteles, se refiere a la trufa en el 500 a.c. como a “un fenómeno de grande complejidad, una de las plantas mas raras, sin raíces, hojas, ramas o flores, crecen debajo la superficie del suelo y nadie puede decir cuando y donde crecerán”. En época musulmana, la mesa del Califa Fatimid del Cairo, ofrecía trufas recogidas en las cercanas colinas de Muquattam Hills. En 1835, el historiador ingles Edward Lane habla de trufas vendidas en gran cantidad en el souk de El Cairo.
Hemos visitado algunos lugares de Egipto, entre ellos El Cairo y los oasis de Bahariya, Dakhla y Kharga, en busca de noticias sobre la trufa del desierto. Gracias a los jeroglíficos grabados en sus magnificas tumbas y a los papiros encontrados, sabemos que uno de los productos que se servían al mismo Faraón es la terfezia; hay mas de 30 variedades del genero Terfezia o Tirtania, primos de la trufa blanca italiana y de la negra del Perigord; de perfume delicado, su color varía desde el marrón, negro, blanco crema y alguna vez rosa, el aroma no es tan pronunciado, pero el hecho de que crezcan en grandes cantidades permite un uso abundante en la cocina, compensando así su suave sabor.
Los precios varían según la calidad, el más caro es el de color blanco crema, con un perfume más delicado. Los Beduinos lo buscan justo después de la temporada de los chubascos (generalmente entre febrero y marzo) cuyo número e intensidad influencia muchísimo en su crecimiento. Normalmente se encuentra a pocos centímetros del suelo, (con un peso que oscila entre 30 y 300 gramos) cerca del Helianthemum genus, planta simbionte pariente de la común rock rose del norte de América; se recogen en gran secreto en las horas cercanas al amanecer o a la puesta de sol.
Una vez recogida, la trufa tiene dos enemigos, la luz solar y la humedad, y el único sistema para evitar su rápido deterioro es la rapidez; cuatro o cinco días fuera de la arena pueden ser letales ya que no se puede conservar en la nevera o en el congelador porque se estropearía. Según los mercaderes de Marsa Matruh el único sistema para que dure es dejarla en una habitación a la sombra con corrientes de aire fresco, aunque lo mejor seria consumirla en las 24/48 horas siguientes a su recogida sin cocinarla mucho, pues algunos minutos son mas que suficientes. Se puede hacer a la parrilla, sofreírla con un poco de mantequilla o, como hacen los beduinos, hervirla en leche de camella (nosotros quizás podríamos intentarlo con leche de vaca…) y una receta que sin duda gustaría a todos podría ser la crema de trufa del desierto.
Además se emplea en la medicina tradicional beduina en la cura del trachoma y por sus propiedades antibacterianas.
En Italia son poco comunes y poco apreciadas, en España el catedrático de la Universidad de Murcia y micólogo especialista en micorrizas y selvicultura micológica, Mario Honrubia, ha señalado que el cultivo de trufas del desierto puede ser una alternativa agrícola para el desarrollo rural en el sur de España.
La publicación del libro "Tesoros de nuestros montes. Trufas de Andalucía", ofrece una exhaustiva información sobre las más de 81 especies de trufas existentes en el sur de España.
Todos los datos recabados sirven para seleccionar los lugares en los que se deben realizar las repoblaciones, garantizando así el éxito de las mismas. El trabajo consiste en la plantación de jarilla (Helianthemum), inoculada con el hongo denominado "trufa del desierto".
Estas actuaciones están incluidas en el Plan de Conservación y Uso Sostenible de Setas y Trufas en Andalucía (Plan Cussta) de la Consejería de Medio Ambiente, programa que además descubre a la sociedad andaluza todas las potencialidades de este recurso natural y socioeconómico.
Las terfezias son más apreciadas en la península arábiga con una mayor tradición, en Europa, están ensombrecidas por otras especies de mayor interés culinario pero sobre todo económico, como es el caso de la Tuber Magnatum Pico de Italia (trufa blanca) la Tuber melanosporum (trufa negra) y la Tuber aestivum (trufa de verano).


© 15/05/2009 Giulia Anna Del Latte

 

 

© artedellaterra.info 2007