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¿El
futuro de la trufa esta en España?.
La Comunidad de Sarrión parece haber hallado la
fórmula mágica para salir del bache económico que
afecta a las regiones españolas cuyo cambio climático,
la sequía y otros factores internos como la dificultad
de encontrar mano de obra, crea problemas de subsistencia
y por consiguiente los habitantes abandonan el cultivo
de las tierras en busca de otras soluciones.
Pero la Comunidad Europea a través de las subvenciones
para aquellos agricultores que se dedican al cultivo
de la trufa, convirtiendo sus tierras agrícolas en
forestales, está consiguiendo un nuevo cambio de aptitud
que contribuye a frenar el despoblamiento. De todas
formas, aunque el mercado parece tener un buen empuje,
todavía hay mucho que construir y las empresas hoy
día tienen que enfrentarse a varios retos, en un mundo
cada día más selectivo y muy competitivo como por
ejemplo el gourmet, incrementando su formación y profesionalidad
y utilizando herramientas de marketing y comunicación
efectivas.
En Sarrión empezaron en el año 2001 con
la primera edición de FITRUF, en cuyo comité organizador
coexisten los recolectores de trufa, el medico del
pueblo, un ex asegurador que ahora es el secretario
gerente de la recién estrenada Asociación de Truficultores
de la provincia de Teruel y otros voluntarios. En
el espacio expositivo de 800 mq. “FITRUF 2006” han
participado veinte expositores que cubren todo el
proceso de la trufa desde su plantación hasta que
llega a la mesa. Los recolectores son reacios en hablar
de sus miles de dudas y su postura es mas bien conservadora
incluso en las preguntas abiertas en las ponencias
de los expertos invitados:
Doña Gabriella Di Massimo, Doctora en ingeniería,
micóloga e investigadora de la Universidad de Perugia
en el Dto. De Biología Vegetal, Biotecnología Agroambiental
y Zootecnia y D. Daniel Oliach i Lesan, Secretario
de la FETT – Federación Española de Asociaciones de
Truficultores, Técnico en truficultura del Centro
Tecnológico Forestal de Cataluña, que durante la feria
han mantenido unas charlas muy interesantes.
En su exposición, Gabriella Di Massimo habló de la
situación del sector italiano:“En Italia la truficultura
actual ha iniciado al final de los años sesenta con
las primeras síntesis micorrizicas. Algunas han funcionado,
otras han producido otras variedades como por ejemplo
la trufa de verano. Se han registrado fracasos parciales
si el terreno no tiene los requisitos climáticos y
el PH adecuado para cada tipo de trufa: por ejemplo
un terreno con piedras pero con un buen regadío puede
dar óptimos resultados. Siempre hay que estudiar el
sitio donde se puede plantar la trufa, hay que investigar
técnicas de cultivo, la irrigación, la poda.
La trufa blanca de Piamonte por ejemplo necesita un
terreno con mucha arena pero en el cultivo este tipo
de trufa no da buenos resultados, en algunas plantaciones
piloto, después de 15 años han recogido de dos a cuatro
kilos por hectárea. Si se irriga demasiado la micorriza
negra esta se convierte en tuber brumale. La famosa
trufa negra de Norcia (tuber melanosporum) la mayoría
son naturales. En Italia la recolección es libre pero
el propietario del terreno puede, previo acuerdo con
las entidades públicas, poner el cartel de RESERVA.
Hay mas o menos unas 4.000 hectáreas de cultivos de
trufa negra con una producción que oscila entre los
50 y 100 Kg. por hectárea superando la natural; por
eso ahora es verdaderamente rentable en suelo idóneo.
© 20/11/2005 Giulia Anna Del Latte
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