L’ Ile de la Lagune: así es el paraíso “foodie & chic” de los Pirineos Orientales

La temporada de la preciosa trufa negra está en su apogeo. Para celebrarlo fuimos por una pequeña ruta gastronómica, probando tanto las trufas francesas como las españolas y alguna que otra delicatessen local.

L' Ile de la Lagune

Desde Barcelona es fácil llegar a l’Ile de la Lagune – Saint-Cyprien, uno de los centros turísticos más bellos del Mediterráneo que incluye un pequeño oasis de naturaleza y tranquilidad.
Pasear por la laguna a pie, en bicicleta o a caballo, disfrutar de la gran playa de arena fina de Saint Cyprien, o bien decidir ir a descubrir su pueblo, su puerto; comprar pescado fresco y ostras directamente de los pescadores, así como quesos de leche cruda de cabra, vaca y oveja, frescos o añejos, son placeres que deleitaran vuestros sentidos.

Para quedarse un fin de semana o mas días, el Hotel de cinco estrellas L’Ile de la Lagune es lo ideal.
Aquí podéis disfrutar del Spa con piscina a cielo abierto y disfrutar de su restaurante gastronómico L’Almandine, el “templo” del chef Christophe Schmitt.

Christophe ha ganado el Premio Culinario Internacional Pierre Tattinger 2012 y en febrero 2018 la primera Estrella Michelín otorgada a L’Almandin, el restaurante donde  trabaja desde el 2016; una estrella cuyo establecimiento entero puede estar orgulloso.

En la carta del restaurante, los protagonistas son los productos de temporada y del territorio como le canard de Challaus o la trufa negra del Perigord entre otros; el chef siempre va buscando el equilibrio perfecto del plato, la precisión en los tiempos de cocción, sabores elegantes y bien congeniados. Su pericia le lleva incluso a preparar su propio vinagre para cocinar con los fondos de las botellas de Bordeaux, Bourgogne y de vinos españoles del Empordà.

Christophe Schmitt

Pistas de Arte della Terra

Platos

Aquí algunos de los deliciosos platos que Christophe prepara con productos de temporada y platos con la trufa negra.

  • Gamba con mayonesa de sésamo, aromas de hierbas y romero;
  • Erizo con tartare de gambas, crema de apio, manzana Grammy Smith, caviar baerii (esturión siberiano);
  • Ñoquis con castañas, crema de topinambur, chips de topinambur, “lardo di colonnata”, emulsión de castaña, trufa del Perigord: todo muy delicado, en nariz el aroma de la trufa en su máxima explosión y madurez;
  • lenguado con fruta de la pasión, fondue de jengibre y ajo, esparrago verde, bledas rojas y salsa holandesa;
  • Arroz de ternera, costra de cebolla frita, manos de buda, romero local, crema y guisantes frescos, rollo de nabo blanco con vinagre balsámico blanco italiano, nabo asado, jugo de ternera.

 

Postres

Los cítricos de Michel Bacheus: mandarina roja, lima kafir, dedo lima, limón Meyer, mano de buda.

Vinos

La bodega del restaurante L’Almandin posee casi 400 vinos, seleccionados por el Sommellier de casa Mathieu Allart que cuida y construye con mucha pasión la carta.

Mathieu ha seleccionado y creado también una lista de vinos difíciles de encontrar en el mercado, “Les introuvables” con reservas del Rossellon y Languedoc como el de lades, IGP Pays d’Herault blanco y rojo, o Chardonnay del Limoux, entre otros.
Los clientes que lo desean pueden así disfrutar de un maridaje excepcional con vinos del territorio.

Trufas

Este año las trufas negras están dando lo mejor de sí en la segunda parte de la temporada de producción. Si queréis disfrutarlas en el Almandin, hay que apresurarse para apuntarse al menú gastronómico de la trufa que el chef ha preparado para este fin de semana del 11-12-13 enero 2019.

http://www.almandin.fr/table-honneur-almandin-restaurant-menu-gastronomique/

trufa negra

Sobre la marcha

En las inmediaciones podéis ir a visitar Perpiñan pero, si queréis sumergiros en los caminos dedicados al vino, podéis pasear aquí y allá en el automóvil por las laderas abruptas de la costa de Banyuls-sur-Mer para descubrir los viñedos y las pequeñas bodegas que ofrecen vinos con personalidad propia y de producción limitada.
En Banyuls, podéis comer en Le 9 Caves, una bodega cooperativa del siglo XIX que reúne a nueve enólogos orgánicos de la zona.
Sus vinos son tan especiales que a veces es casi imposible obtener una botella, ya que ya están casi todas reservadas. Como por ejemplo las del vino dulce del Vinyer de la Ruca que compra el chef Rene Redzepi (una producción de aproximadamente 1000 botellas, todas de viñas viejas).

Le 9 Caves

Otra experiencia interesante es visitar la fábrica de vinagre artesanal La Guinelle en Banyuls. El propietario (la madre Nathalie Lefort comenzó y ahora su hijo Adrien Herre colabora también como técnico), os explicará cómo obtener un vinagre balsámico, un buen vinagre natural, de azafrán o con otras especias como canela y clavel agregadas en suspensión (no en infusión) para al menos tres meses.
Su producción está limitada a 12,000 litros, mientras para el balsámico la producción es aún más limitada (la más antigua es de 14 años).

La Guinelle

By | 2019-01-14T12:37:10+00:00 enero 12th, 2019|Gourmet|0 Comments

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