Food: no solo comida para comer sino para pensar.

¿Cómo hablar del “Food”, traducir la ciencia, hacer que sea un estilo de vida y encontrar una manera cautivadora de explicarla para hacerla interesante?

Cada dos por tres sale una exageración, un alarmismo o unas noticias falsas (las famosas “Fake News”). Bucear en medio de ellas sin ahogarse, es todo un reto, especialmente cuando se trata de comida y de alimentarnos bien.
Muchas noticias responden a un afán verdadero de dar a conocer buenos productos, hábitos correctos de alimentación y de estilo de vida, pero muchas otras solo se rigen por unos intereses personales y comerciales.

Por ello, los periodistas nunca debemos sentirnos como profesores, sino estar al servicio de las personas a través de la información.
Nos tiene que mover el espíritu altruista y las ganas de transmitir los conocimientos adquiridos tras muchas horas de estudio e investigación, entrevistas y visitas a empresas (para ver de primera mano los procesos de elaboración de productos). Y todo esto para aprender a reconocer los productos engañosos (¡que son muchos!) y no gastar dinero inútil en marcas que solo ofrecen un envoltorio bonito para hacerte creer que un producto es mejor que otro.

Si queremos calidad de vida, hay que ganársela; dicho lo cual, para los comunicadores y para los que no lo son, el futuro es estar informado, especialmente para aquellos que comercian en internet. Y esto se traduce para todos en una tarea titánica.
Por eso, desde hace cuatro años, en el mes de febrero, el “Festival del Giornalismo Alimentare” convierte la ciudad de Turín en Italia, en la capital del debate cultural sobre el Food y de “como comemos y que comemos”.
El “Festival del Giornalismo Alimentare” es un evento único, una oportunidad de compartir reflexiones, conocimientos, saberes y sabores nuevos y antiguos; tres días intensos de debates entre periodistas, confrontando opiniones sobre como comunicar con nuestros lectores de una forma eficaz y clara las tendencias actuales.

En un contexto de crisis como ahora, el precio es un problema fundamental para el consumidor final con bajo poder adquisitivo. Los circuitos ampliados y los distribuidores a gran escala probablemente crearán dificultades para identificar los engaños y los posibles peligros de la mercancía en el mercado (ingredientes, fecha de caducidad, cualidades organolépticas, etc.).
Es necesario exigir la obligación de etiquetado de todos los alimentos, por ejemplo, mejorar los controles de alimentos y proteger más a los consumidores del fraude.
Necesitamos evaluaciones técnicas más efectivas para defender al consumidor y es necesario acelerar este proceso que la propia comunidad europea solicita.

¿Y qué hay del Food E-commerce? Debido a la falta de reglas en Internet, existe un peligro potencial para la salud de las personas (intoxicaciones, etc.).
De todas formas, cabe recordar que el consumidor es quien dirige la gran distribución; la estructura cambia en función del nuevo comportamiento del consumidor ¡Así que a buen entendedor, pocas palabras!

By | 2019-04-15T18:52:13+00:00 abril 7th, 2019|Gourmet|0 Comments

About the Author:

Leave A Comment